domingo, 11 de noviembre de 2012

311. Poemas del Año de la Fe. 2: Un éxtasis de Dios conmigo llevo



Catequesis del Papa sobre la fe, IV catequesis
Miércoles, 7 noviembre 2011



“El camino de reflexión que estamos haciendo juntos en este Año de la Fe nos lleva a meditar hoy sobre un aspecto fascinante de la experiencia humana y cristiana: el hombre lleva en sí un misterioso anhelo de Dios. …
¿Qué es lo que realmente puede satisfacer el deseo humano?
… (En la encíclica Deus caritas est) intenté analizar cómo esta dinámica se realiza en la experiencia del amor humano, experiencia que en nuestra época, se percibe más fácilmente como un momento de éxtasis, de salir de sí mismos, como lugar donde el hombre percibe que está inundado por un deseo que lo supera. A través del amor, el hombre y la mujer experimentan de un modo nuevo, el uno gracias al otro, la grandeza y la belleza de la vida y de lo verdadero. Si lo que experimento no es una mera ilusión, si realmente deseo el bien del otro como medio, también hacia mi bien, entonces debo estar dispuesto a descentralizarme, para ponerme a su servicio, hasta renunciar a mí mismo. La respuesta a la pregunta sobre el sentido de la experiencia del amor pasa, por lo tanto, a través de la purificación y la curación de la voluntad, que requiere el mismo bien que se desea para el otro. Hay que ejercitarse, entrenarse y también corregirse, para que ese bien pueda ser querido verdaderamente.
El éxtasis inicial se traduce así como una peregrinación "como camino permanente, como un salir del yo cerrado en sí mismo hacia su liberación en la entrega de sí y, precisamente de este modo, hacia el reencuentro consigo mismo, más aún, hacia el descubrimiento de Dios". (Encíclica Deus caritas est n. 6)” (Benedicto XVI, IV catequesis en el Año de la Fe).

1. Un éxtasis de Dios conmigo llevo,
que solo el mismo Dios saciarlo puede,
un hambre de amistad y de belleza,
que es dulce sufrimiento y sed perenne.

2. Anhelo y busco el pan de cada día,
un poco de alegría que sustente;
saldré por el maná de madrugada
antes que el sol lo funda como nieve.

3. De cuerpo y alma, oh Cristo, nos hiciste,
y unidos cada cual su gozo quieren;
mi cuerpo espiritual busca un abrazo
mi alma corporal hambre padece.

4. Y así camino, así voy jadeando,
los años abreviando al par que crecen;
mi vida es un poema y yo un rapsoda,
la fe es la melodía que enternece.

5. Así, como un infante de ojos grandes
que goza ya de aquello que no tiene,
mi Dios, mi fantasía en carne pura,
mi Dios que te derramas y te excedes.

6. Andar con mis sentires es mi ruta,
mi Dios amante, firme en mis vaivenes;
a ti me arrojo en fe, a lo infinito,
oh brazos de mi Dios, brazos calientes. Amén.

Guadalajara, Jal., 7 noviembre 2012



El poema anterior se encuentra en
305. Poemas del Año de la Fe 1: Yo creo personal y libremente
(Catequesis del Papa sobre la fe, III, 31 oct. 2012)


Envío
Sigamos leyendo, hermanos, las Catequesis de los miércoles del Papa en este Año de la Fe. Serán exquisito alimento y manjar para nuestra oración.

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